La celebración del Día Mundial del Agua del pasado 22 de marzo, ha sido elegida por el sindicato USTEA para informar a la comunidad educativa y la sociedad andaluza en general, del riesgo que para la salud humana y la conservación de los ecosistemas, supone la. reforma de la “Directiva Marco del Agua Europea”.
En el año 2001, se aprueba esta Directiva de obligado cumplimiento para los países de la Unión Europea, y que expresa con toda claridad que el agua es un recurso escaso, finito y básico para la vida e imprescindible para el desarrollo de nuestras sociedades; y que por eso debe tener una especial protección, tanto para el consumo humano, como para la conservación de los ecosistemas. Su articulado recoge principios básicos como la sostenibilidad, la participación social en su gestión, la precaución en sus usos para no superar la disponibilidad existente; e incluso la adaptación a las condiciones atmosféricas generadas por el cambio climático.
La Directiva Marco del Agua, que a lo largo de los años se ha ido incorporando a la legislación de cada país de la UE, no solo garantiza el derecho humano de acceso universal al agua, sino que también intenta adaptar las demandas de las economías nacionales a los recursos hídricos disponibles y a la realidad que nos impone el cambio global; en el que los territorios están cada vez mas expuestos a sequías intensas, prolongadas y frecuentes, o danas y periodos de lluvias torrenciales, como los sufridos en Andalucía en los últimos meses. Y por eso, desde un amplio espectro de organizaciones ambientales, sociales, científicas, sindicales y políticas se ha recibido con gran preocupación, la decisión dela Comisión Europea de reformar esta Directiva antes de final de año; bajo la excusa de “simplificar la normativa ambiental para mejorar la competitividad”, cuando lo que en realidad hace es debilitar la protección de los ríos, acuíferos y ecosistemas acuáticos de Europa, poniendo en riesgo la salud de las personas y el futuro de los territorios.
Desde el área medioambiental de USTEA compartimos esta apreciación, y consideramos que aunque esta Directiva precise ser mejorada o actualizada en algunos aspectos concretos, sigue siendo un instrumento fundamental para proteger y mejorar el estado de nuestros recursos hídricos; tanto en España, como en toda Europa. Y por eso nos hemos adherido al “Manifiesto en defensa de la Directiva Marco del Agua”, porque se trata de una herramienta que garantiza la buena gestión del agua y asegura que la actividad económica relacionada con su uso es perfectamente compatible con la protección ambiental. Adhesión con la que expresamos que nuestra organización está en contra de que se reduzcan los requisitos de protección ambiental en aquellas actividades industriales o mineras que emitan sustancias químicas, que puedan poner en riesgo tanto la salud de las personas, como la del medio ambiente. También denunciamos que en la reforma propuesta, se pretenda rebajar el mecanismo de control en las autorizaciones de nuevos proyectos de agricultura y ganadería intensiva, o que se reduzca la responsabilidad atribuible a las empresas por la contaminación que originen en los procesos de fabricación de sus productos.




